QUINTANO - QUINTANO, Manuel, Diego, Lorenza y Joseph.
De 1754 a 1818. Noveladas.
Es la pequeña historia de una gran familia, quien en el pequeño pueblo de Labastida - Rioja Alavesa - elaboró, embotelló y exportó los primeros nuevos vinos de Rioja con crianza en barricas de roble, siguiendo el buen hacer de Burdeos, hace hoy (2008) doscientos trece años.
Una historia más de cómo la incultura, con ayuda de envidias y otras bajas pasiones de los contemporáneos, acaba con las mejores ideas y obras de los hombres y mujeres que las tienen, difunden y hacen realidad, para que su ejemplo pueda ser seguido e imitado sin esperar nada a cambio, que es lo que hicieron los Quintano.
Una historia que para entenderla hay que ponerla en el lugar y el tiempo en que los hechos ocurren, dentro de la más amplia Historia de España (HE).
1754 (HE).
Uno de los héroes en mis relatos, el marqués de la Ensenada, había caído en desgracia tras el complot urdido por Portugal e Inglaterra con el consentimiento de la propia reina Bárbara y el clero, opuestos a los jesuitas y las grandes ideas liberales de este gran ministro. El rey Fernando VI lo desterró de la corte. Pero muchos de sus proyectos, fruto de la inteligencia de su espíritu ilustrado y liberal siguieron adelante incluso a lo largo del reinado de Carlos III, ya que nadie se ocupó de apartar de sus cargos a las muchas y válidas personas que Ensenada había nombrado para llevarlos a buen término.
Otro estorbo para los planes de Inglaterra era el jesuita y confesor del rey padre Rávago, de quien se deshicieron a los pocos meses de apartar a Ensenada. Con estos apuntes dejo el relato al héroe de la siguiente historia.
ME LLAMO MANUEL…
1818. Llodio (Álava). Me llamo Manuel, intentaré contar brevemente mi vida, la de mi familia y cuanto nos aconteció, rogando me disculpen si ya muy enfermo omito u olvido cosas, sin duda para que mi corazón no sufriendo más, pueda serme fiel hasta concluir el relato. En principio reconozco que hasta hoy nunca me encontré tan desilusionado solo y cansado…
DIEGO (mi hermano, heredero de la hacienda de mis padres)
En el pequeño pueblo alavés de Labastida, dedicado por entero al cultivo de la vid y elaboración de vinos, de unos 300 vecinos, nació mi hermano, Diego Francisco Joseph Quintano Quintano.
Nuestro padre Diego Quintano Ramírez de la Piscina se había casado con Vicenta Quintano. En su bautizo los padrinos son el canónigo Andrés de Quintano y su hermana Teresa. Como primogénito de los varones, tenemos una hermana mayor, será el heredero y se hará cargo de la hacienda de la familia, viñas y bodega.
Le educan con la idea de que será en el futuro un buen cosechero como otros de este pequeño pueblo, dedicado por entero al cultivo de la vid. Hasta Labastida llega la noticia de que Alemania se interesaba por vinos de la Península.
1755 HE. Prusia (hoy Alemania) se interesa por concertar con España un tratado comercial que preveía la venta al mundo germánico de sal, fruta, productos tintoreros, tabaco y VINOS, etc., de España y sus posesiones en Indias.
Pero se reciben noticias más tristes y duras para las gentes que no tienen otro medio de vida que el campo.
1756 HE. Una terrible y prolongada sequía arruinan los campos de Andalucía. Fernando VI, firma el envío de pan y dinero, así como trigo para la siembra de la próxima estación, perdonando al mismo tiempo sus impuestos.
Sin pensar en las consecuencias de la nueva guerra en la que el rey francés pretende embarcar a su primo español, la alegría de haber recuperado Menorca hace de nuevo a todos los españoles soñar con recuperar Gibraltar.
1756 HE. Comienza la guerra "de los siete años". Francia el 28 de junio, arrebata Menorca a los ingleses y se la ofrece al Rey de España.
Poco después otra buena noticia para nuestros vinos y el comercio en general. LIBRE CIRCULACIÓN DE MERCANCIAS.
1757 HE. Un decreto de Fernando VI, establece (por fin) la libre circulación de mercancías en España, exceptuando de momento la lana y la seda, y su venta en cualquier lugar del reino.
La noticia del año es la sucesión de Fernando VI, de quién nuestro tío Manuel, del que hablaré, había sido su confesor.
MUERE FERNANDO VI.
1759 HE. Muere el rey Borbón Fernando VI, sucediéndole su hermano de padre, Carlos III, hijo del segundo matrimonio del rey Felipe V con la italiana Isabel Farnesio.
1759. Muere nuestro padre Diego Quintano, dejando a todos sumidos en la natural tristeza y a mi madre Vicenta al frente de la hacienda.
1762 HE. España aliada con Francia tras el llamado Pacto de Familia (ambos reyes eran borbones), entra en la guerra "de los siete años", si alguien pensó que el regalo de Menorca no lo íbamos a pagar se equivocó.
1774. Diego continua educado por nuestra madre y este año figura como prior de la cofradía de San Ginés. Pero la sangre arde en sus venas y no se resigna a pasar la vida en el pequeño pueblo. En octubre ingresa como cadete en el regimiento de reales Guardias españolas, ya que la aventura de las armas le atrae más que el campo y sobre todo siente pasión por las matemáticas.
1778. Diego continua como "cadete" en el mismo regimiento. En sus notas vemos que su aplicación y capacidad son regulares, su conducta buena y valor promete. Aún no había entrado en combate pero pronto tendrá ocasión de hacerlo.
1779-83HE. Siguiendo con el Pacto de Familia, Carlos III, terminada la guerra "de los siete años" se ve envuelto en la de la independencia norteamericana, siempre apoyando a los franceses contra Inglaterra.
El Rey, dolido por haber quedado Gibraltar en manos de los ingleses tras los tratados de Utrecht (1713) y Rastalt (1714), aprovecha esta guerra para intentar recuperar el Peñón, al que pone sitio por tierra y mar durante más de un año.
1780. Y desde allí escribe Diego que con su regimiento se encuentra frente a Gibraltar. Habilitado como oficial, está sobre una de las muchas baterías flotantes que desde el mar disparan contra las defensas inglesas de la Plaza, pero la obstinada defensa de los británicos hace inútil cuantos esfuerzos se realizan para tomarla.
1783. En un último intento de rendir Gibraltar, Diego a bordo de su batería flotante es herido gravemente en una pierna, quedando cojo.
1783. Licenciado, le ascienden un grado y compensan su invalidez con una pequeña pensión de 1200 maravedíes anuales ( el maravedí - del árabe marabiti - era una moneda de cobre y valía la trigésima cuarta parte del real de vellón), es decir poco.
Regresa a Labastida, donde mi madre y hermanos le recibimos con el mayor cariño y alegría, cuidando de su convalecencia y grave herida mientras nos cuenta un sinfín de aventuras por las que ha pasado en el ejército los últimos años. Todos se interesan del mismo modo por las que yo cuento sobre Madrid, increíble ciudad en la época con más de 200.000 almas, como se vive en la corte, como es el rey y la reina, y otras mil preguntas que siempre se hacen las mentes cultivadas.
Ahora os contaré algunas cosas sobre mi vida
1756 Retrocedemos en la historia porque el segundo día de este año nací en Labastida y me pusieron por nombre Manuel, era dos años menor que Diego. Bautizado en la iglesia de la Asunción por mi tío, uno de los beneficiados de esta parroquia, el presbítero Manuel Quintano y Ramírez, siendo la madrina mi hermana mayor Lorenza.
Siguiendo la tradición familiar, como segundo hijo, al igual que el tercero Joseph, nuestro destino será la iglesia.
MI TIO (Arzobispo - Inquisidor - confesor Real)
1755. Mi tío era, ni más ni menos, que el todopoderoso Arzobispo de Pharfalia - Grecia, Inquisidor General de todos los Reinos, y Señoríos de S. M. C. de su Consejo, &c., Manuel Quintano Bonifaz,. A mi casi me daba miedo, más cuando me dijeron que tenía que ir a vivir a Madrid con él en la corte.
El rey Fernando VI había despedido al hasta entonces su confesor, el jesuita padre Rávago, nombrando confesor regio al padre Manuel Quintano Bonifaz, mi tío, teólogo de vocación, era persona muy del agrado de la esposa del rey Bárbara de Braganza.
Ocuparía el confesionario real desde el 7 de octubre de 1755 hasta pocos meses antes de caer el rey en un estado de locura tras el que le sobrevino la muerte en 1759.
1757 HE. El nuevo rey, Carlos III, ordena la expulsión de los jesuitas de sus dominios. Unos 5.000 fueron deportados y casi todos instalados en los Estados Pontificios.
1774. Siempre bajo la tutela de mi tío, abracé la carrera eclesiástica y pasé a residir a la corte de Madrid junto al Inquisidor General, pero poco antes de la navidad de este año, murió mi tío don Manuel Quintano Bonifaz.
Con tan solo 18 años me quedé en Madrid solo, no había sido ordenado de mayores y mis fundadas esperanzas de alcanzar un alto cargo se desvanecieron.
Continué la carrera y una vez ordenado ingresó en el Santo Oficio.
1774 HE. Carlos III, que parecía odiar a los jesuitas, no conforme con haberlos expulsados de sus reinos abolió la Compañía de Jesús y prohibió las enseñanzas de sus doctrinas.
1775. En Labastida, mi madre, a la muerte del Arzobispo e Inquisidor, recibió como herencia 3.000 ducados y Lorenza mi hermana mayor 4.000 ducados de vellón o su equivalente 44.000 reales de vellón. En resumen una gran fortuna. A mi una pequeña cantidad y un buen futuro si sabia aprovecharlo.
1780. Como ministro oficial del Santo Oficio pase a ocupar la plaza de relator - encargado de resumir los procesos - en la Suprema y general Inquisición. Tenía 24 años y seguía residiendo en Madrid.
1782. Durante el reinado de Carlos III y aún desde el de su hermano Fernando VI, la Santa Inquisición había dejado de ser lo que era y representaba en otros tiempos (el poder de la iglesia por el terror), algo que personalmente no compartía, quizás por mi talante más liberal.
A pesar de la "dulcificación" de la Inquisición y en un cargo sin problemas de conciencia, no me gustaba demasiado este tipo de vida y mucho menos los mentideros y el fariseísmo de Madrid y su Corte.
Realmente soñaba con Labastida, sus viñas, el olor del vino cuando fermentaba, echaba de menos a mi madre a mi familia, así que aprovechando una buena oportunidad, conseguí una plaza como canónigo de la catedral de Burgos.
La dignidad del cargo me obligaba a asistir al coro, dispensar sacramentos, obras caritativas, etc., pero era retribuido por una considerable renta anual y tiempo disponible que podía aprovecharlo para residir largas temporadas en Labastida, donde podría dedicarme a mi auténtica pasión, las viñas y el vino. No lo pensé dos veces y con mi poco abultado equipaje tomé el coche de caballos que me llevaría a Burgos. Dije adiós a Madrid y a la Santa Inquisición sin demasiada pena.
LORENZA (mi hermana)
Lorenza era la mayor de mis hermanos, rica como sabemos tras la muerte de su nuestro tío, invierte sus 4.000 ducados en el real fondo muerto de la villa y corte de Madrid, ya que con los intereses, 3.960 reales de vellón al año, como renta vitalicia, podía vivir con holgura.
Esto atrae a más de un pretendiente. Entre ellos un joven letrado de Labastida.
ANDRÉS de THOSANTOS y PATERNINA, mi cuñado.
El padre de Andrés, había sido abogado de los reales consejos, su madre Vicenta era natural del cercano pueblo de Samaniego y pertenecía a la familia de los Paternina que habían echado raíces en Laguardia.
Su infancia fue realmente desgraciada, cumplidos los diez años muere su padre, poco antes de cumplir los 13 ve morir a su única hermana, María Ana, para quedar huérfano al mes siguiente al morir su madre.
Apenas cuatro días antes de morir Vicenta, su madre, pudo testar dejándole heredero y bajo la tutela de su primo, el beneficiado Joseph de Thosantos, quien se encargó en que recibiese una esmerada educación, terminado derecho civil en Valladolid para ejercer, al igual que su difunto padre, como abogado de los reales consejos.
Además de estudios, el cura Joseph de Thosantos, le dejó su fortuna en herencia, que no era poca, pues al margen de las funciones propias de su cargo fue un hábil y activo prestamista, llevando su propio libro de caja. Al morir perdonó a cuantos le debían menos de 100 reales.
Andrés recibió honores de - caballero de la real y distinguida orden de Carlos III, y ocupó cargos como la alcaldía por el estado noble.
LA BODA. Lorenza & Andrés.
1775. El 18 de septiembre de 1775, Lorenza Quintano Quintano y Andrés de Thosantos y Paternina se unen en santo matrimonio.
Ninguno de los hermanos pudo asistir a la boda. Diego se había incorporado a su regimiento. Yo estaba en Madrid y el pequeño Joseph Quintano, el menor de todos, siguiendo sus estudios eclesiásticos, en Calahorra.
LOS HIJOS
La alegría, los juegos y las risas entraron en nuestra casa con la llegada de las hijas de Lorenza, María Teresa y María Isabel. La primera era mi ahijada, y pasé uno de los peores momentos de mi vida cuando cumplidos los 12 años la niña murió (1789).
LA BODEGA
1783. Con Diego (el militar) y Andrés (el abogado) me reunía con mucha frecuencia y decidimos tomar las riendas de los negocios que nos atañen en Labastida, incluidos viñedos y bodegas así como la elaboración y venta de los vinos. Lo que hasta entonces había hecho nuestra madre Vicenta, desde que enviudó, con mano firme.
Andrés es el mayor de todos, tiene 33 años, Diego 29 y yo 27. La mayor es Lorenza, esposa de Andrés que cumple 36 años.
1783. Cuanto más nos metemos en el negocio, antes nos damos cuenta de las adversas circunstancias por las que el sector vitivinícola atraviesa en esos momentos en la rioja, en general, y muy particularmente en Labastida, donde, habiendo pasado años en los que se ganaba más con las viñas que con el cereal, se plantó todo de viña pasando a monocultivo.
En plena juventud y con una cultura en conjunto superior a la que en la época existía, no podíamos resignarnos ante tan adversas circunstancias y decidimos hacer algo. Muchas cosas intentamos y nada nos salió bien. La calidad de los vinos no mejoraba gran cosa.
1786. Los años pasaban y no terminábamos de encontrar solución a los problemas que se agudizan más y más para todos. Como ejemplo, uno de los cosecheros más importantes, Joseph del Campo Gil, me encomienda le busque quien, puede prestarle 15.000 reales de vellón, una fortuna. Pero donde puede hallar esta cantidad, si tenemos en cuenta que entre los prestamistas habituales, uno de ellos era el propio Campo, además de las comunidades religiosas, la iglesia, obras pías, los hospitales, las cofradías, los patronatos, los mayorazgos y por último las personas particularmente ricas, como quien hoy pide lo había sido. Lista curiosa por ser los mencionados poseedores de bienes de los llamados de " manos muertas". Es decir, los que teniéndolo casi todo no pagábamos apenas nada ni contribuíamos a los gastos de la corona.
Para conseguir el préstamo, campo ofrecía en garantía hipotecaria varias casas, bodegas y viñas.
Finalmente conseguí en Burgos, de un prestamista particular, Juan de Barona, 12.000 reales, de los 15.000 solicitados. Todo ello tras largas y activas diligencias.
LOS PROBLEMAS
Intentamos, reunidos una y otra vez, ir analizando uno por uno los problemas del sector vitivinícola de Labastida en particular, y el resto de la rioja, alavesa y castellana en general.
Se produce más vino del que se vende. Además son vinos, tinto o clarete, ordinarios y bastos para consumo corriente.
Llegado el verano se vuelven vinagres y son incapaces de soportar viajes prolongados, por lo que no pueden enviarse en barco a las colonias de América u otros lejanos países.
Además del consumo local, los vinos se venden en Vitoria y el resto de las provincias vascongadas, llegando incluso hasta Santander.
Pero los núcleos urbanos (en la época) ni son muchos ni demasiado numerosos, además también en estas zonas costeras se consume el vino llamado "chacolí", elaborado a partir de uvas poco maduras que se cultivan en la región, y la sidra.
En cuanto a la iglesia, y como curiosidad, los territorios vascos están dentro de la diócesis de Calahorra y la provincia de Logroño aún no existía, eran tan solo pueblos de Castilla.
Ante el exceso de producción, los precios del vino caen, y parte de las cosechas no se venden. Llegada la época de vendimia, hay que sacarlos de las cuevas y tirarlos a la calle, con ello se hace sitio para la nueva cosecha y se trata de evitar se adelante el avinagramiento de los vinos nuevos. No podemos enviarlos en barco a las colonias porque llegan descompuestos, así que la solución no es arrancar viñas, sino hacer un nuevo tipo de vino al estilo francés para, como en su caso, poder embarcarlo y abrir nuevos mercados.
LA ILUSTRACIÓN Y LAS SOCIEDADES AMIGOS DEL PAÍS
El nuevo espíritu de unas ideas que en la práctica podían mejorar la nación entusiasmo a la gente. Dentro del espíritu ilustrado y el liberalismo encontramos a los súper ministros de Fernando VI, Carvajal y sobre todo el riojano Ensenada, apoyados del buen hacer del confesor del rey, el jesuita, padre Rávago.
Se trataba de sacar a España de su secular atraso e introducir los últimos adelantos y progresos en todos los campos, tomando buena nota de cuantos adelantos y mejoras habían conseguido los países más avanzados y modernos de la época.
Dentro de estas ideas se encontraba la de crear sociedades culturales para estimular y propagar las mejoras.
LA BASCONGADA
El rey Carlos III dio a diecisiete nobles vascos su aprobación para crear una sociedad, La Bascongada, destinada a estimular la agricultura, la industria y el comercio, además de las artes y las ciencias.
En 1766 queda constituida La Bascongada. Sus actividades impresionaron a Campomanes y su influencia llevó a fundar corporaciones similares en Madrid y en más de otras cincuenta localidades de España y América.
FELIX MARÍA DE SAMANIEGO
Uno de los fundadores de la mencionada sociedad era este riojano nacido en Laguardia, en 1745, once años mayor que yo. No sentía gran apego por sus obligaciones como propietario de fincas de cereal, olivos y viñas, que había heredado de su padre en Laguardia junto a una residencia suntuosa y confortable. Detestaba sus ocupaciones de hacendado por los problemas que le acarreaban los enfrentamientos con otros naturales del pueblo, incluido un largo pleito con el alcalde mayor, denuncias inquisitoriales, etc.
Lo que realmente le gustaba era la literatura, la conversación con personas cultas, la sátira y tocar la guitarra, el violín y la vihuela.
Se educó en Guipúzcoa y en Francia, pasando largas temporadas en Bilbao o en su palacio de Tolosa y en Madrid como agente en Corte.
Por ello, aunque culto, la agricultura no le preocupaba gran cosa, ni podía entender, ya que no era su caso, la crítica situación por la que atravesaban sus vecinos de Labastida sin otras alternativas en sus campos que la vid.
1771 Este año Samaniego (tenía 26 años) redacta un informe, a instancias de su tío, el conde de Peñaflorida, sobre la situación de la viticultura en Álava.
En su informe, titulado "Los males de la rioja", dice que la raíz de todos los males está en la excesiva extensión que se ha dado al cultivo del viñedo, que es la causa del resto de los males que la consumen.
Lo ilustra con un ejemplo no sin antes advertir; "que necesitando las viñas de un cultivo esmerado, y no pudiendo cuidarse bien multiplicadas en exceso, llegan a ser perjudiciales a sus dueños, cuando son muchas y no guardan proporción con otro tipo de cultivos; lo que se demuestra en Laguardia con ejemplos prácticos: cosechero hay que, con la mitad de las viñas que hoy tiene, estaba rico; y duplicadas, anda a la cuarta pregunta por haber duplicado los gastos sin duplicar los ingresos: anda, en fin, como el que tiene sarna, que cuanto más tiene y se rasca más pica".
Así que - concluye -, "reducido el país a solo el producto del vino, y dificultándose la salida de este por su abundancia (lo que se experimenta ya), se sigue la baratura y, como los jornales no abaratan, porque su estimación depende de otros frutos y hay que comprar con los rendimientos del vino todos los artículos de primera necesidad, cátese V. al propietario riojano alavés con más hambre que sopista de Salamanca y con más tretas par ir tirando que el mismísimo gran tacaño".
Una noticia nos llena de ilusión y hace soñar con lejanos mercados.
1778 HE. El rey permite, por decreto, puedan embarcarse mercancías con destino a las colonias de América, salvo México, desde los puertos de Cádiz o Barcelona y siete puertos más, entre ellos el de Bilbao y Santander, que cercanos a la rioja abre, por primera vez, las posibilidades de exportar vino por mar a los extensos territorios coloniales y países de Europa. Lo que pronto se comienza a hacer, pero como veremos, sin el menor éxito.
De 1771 a 1783 fue silencio lo que La Bascongada guardó frente a los problemas del sector vitivinícola de rioja alavesa. Frente a los muchos problemas de otros sectores en las provincias vascas, los pueblos dedicados al vino eran pocos y pequeños, por lo que aparcaron este sector por un tiempo.
1773. Peñaflorida escribe a Pedro Jacinto de Álava; "Aunque el efecto de tus representaciones de 8 y 15 de abril no haya sido completo, es muy apreciable la EXENCIÓN DEL VINO PARA LA RIOJA ALAVESA. Al parecer se refiere a la supresión de pagos de fielatos o aduanas, cuando los vinos con destino a Vizcaya, Guipúzcoa o Santander, ciudad o puerto de embarque a América, atraviesan en su camino la ciudad de Vitoria.
1784 HE. En un resumen de noticias y observaciones, elaborado por las comisiones primeras de Agricultura y Economía rústica, se lee:
"El segundo y más poderoso (estorbo) contra los adelantamientos de la agricultura es la desproporción que tienen las tierras con los brazos que las cultivan. En la provincia de Álava hay una tercera parte más de tierras que la que pueden labrar (y atender) sus moradores".
"Otro segundo y más poderoso (estorbo) en Álava es: la dificultad de realizar permutas de tierras pertenecientes a "manos muertas" - mayorazgos, capellanías, etc.-, a causa de los crecidos gastos que suponía la tramitación de esta clase de expedientes ante el Consejo de Castilla una especie de Tribunal Supremo. (Nota del autor. ante el cual, como hoy ocurre, los pleitos se eternizaban, y sin hacer huelgas…)
1784. Muere Peñaflorida.
1785. En Julio la Bascongada celebra sus tradicionales juntas en Vergara.
1788. El rey Carlos III, que tan pronto llegó al trono, perdonó a Ensenada del injusto destierro al que le condenó su desagradecido padre, y continuó, en parte, las grandes líneas maestras diseñadas por tan ilustre riojano, fallece.
1789. El nuevo rey Carlos IV (1788 - 1808) permite que se envíen mercancías a México desde cualquiera de los nueve puertos que comercian con América. Una buena noticia para la rioja en general y para nosotros en particular.
EL PREMIO DE LA SOCIEDAD BASCONGADA
En 1785, la sociedad Bascongada establece un premio consistente en "una medalla de plata y patente de socio benemérito para quien mejor escribiese sobre los medios de restablecer la feraz región riojana, sugiriendo el modo de dar salida a su abundante cosecha de vinos, con los mejores arbitrios que puedan contribuir a su felicidad".
NUESTRA BODEGA y EL PREMIO
A través de nuestros amigos y parientes, socios de la Bascongada, nos llega la noticia del premio, y de inmediato decidimos tomar parte, intentando poder solucionar el problema de los demás y el nuestro..
EL SECRETO DE LOS FRANCESES
Tras incontables conversaciones sabíamos que el secreto para poder enviar vinos por barco a cualquier rincón del mundo, y que llegasen en perfectas condiciones, hace años lo habían descubierto los franceses de la zona de Burdeos. Necesitábamos descubrirlo, ya que esto nos abriría las puertas del, aún por entonces, impresionante territorio colonial español, y manteniendo los mercados peninsulares tradicionales para los vinos del año más lo que se pudiese conseguir exportando, solucionaría los problemas de excedentes.
VIAJES A BURDEOS
Toda la familia de acuerdo en que la solución es viajar a Burdeos con el fin de, espiando, descubrir los secretos tan bien guardados por los
franceses, misión delicada para la que se requiere tacto, discreción y contactos, se llega a la conclusión que la persona idónea era yo.
Como clérigo con cierto rango, podía enmascarar el objeto del viaje. Un canónigo de la catedral de Burgos visita a sus colegas del cabildo de Burdeos - incluida su célebre cartuja, cosechera de vino - o bien, un inquieto clérigo ilustrado se interesa por los trabajos de la conocida Academia de Ciencias, Letras y Artes de Burdeos.
Como aspirante a socio benemérito de la Bascongada no extrañaría a la Academia Bordelesa que se interesara por sus trabajos y orientaciones. La Academia gozaba de un gran prestigio, pues durante años Montesquieu, gran propietario de viñedos en La Brede, le había prestado su atención y, en una sesión celebrada tres años antes de mi nacimiento, había dado lectura a tres capítulos del Espíritu de las Leyes.
PRIMER VIAJE A BURDEOS
1785. Este mismo año, en la época del ajetreo de la vendimia, cuando se puede pasar más desapercibido, hice mi primer viaje a Burdeos.
Me quede realmente asombrado de la enorme diferencia entre sus vinos finos y agradables, suaves y de no demasiado color, pero limpios, sin asomos de gusto a pez, y los nuestros ordinarios y bastos, difíciles de beber y con el gusto añadido de los pellejos. Empecé por recorrer los viñedos, encontrando enormes extensiones de suelos de grava o cascajo menudo y arena. Las variedades eran muy parecidas a las de Rioja, de las llamadas Gracianas. Con las uvas tintas elaboraban vinos destinados a Inglaterra y otros países más lejanos, con las uvas blancas vinos para los mercados holandeses. Me contaron que difícilmente los vinos que enviaban por barco se avinagraban a picaban con los calores del trópico, al contrario, haciendo la travesía en el mismo barco más de un bodeguero, habían comprobado al llegar a destino que los vinos estaban mucho mejor que al salir de Burdeos. Poco después pude comprobar en el puerto que enviaban el vino en toneles, unas grandes cubas de madera de roble, con peso aproximado a la tonelada (mil kilos), llenas naturalmente de vino. Observé que no usaban pellejos y traían el vino hasta el barco siempre en barricas de roble en las que entraban poco más de 200 litros. Eran tantas las diferencias y las novedades con las que me encontraba que no me daba tiempo a tomar nota de todo y a veces mi ánimo decaía un tanto, pensando si todas estas cosas las podría llevar a buen término en Labastida. Con cien cosas más en la cabeza regresé.
SEGUNDO VIAJE A BURDEOS
1786. De nuevo hice un segundo viaje para terminar de asimilar, ciertas prácticas que en principio me pasaron desapercibidas o no pudo llegar al fondo de las mismas. En el segundo viaje aprendí la importancia del uso racional del azufre, para evitar el picado y otras muchas alteraciones y enfermedades de los vinos. No fermentaban, como en nuestra tierra los racimos enteros. Antes los ponían en unos lagares de tabla, bastante anchos, donde se pisaban y separaban totalmente el escobajo o rampojo, los mostos que salían tras esta operación se iban echando en unas tinas de roble, donde fermentaban con los hollejos y pepitas que pasaban. Los hollejos y pepitas pronto flotaban sobre el vino limpio y una o dos veces al día, con un palo largo y una especie de plato de madera en su extremo, mecían estas pastas u hollejos en el vino. A los pocos días, de 4 a 6, sacaban por debajo el vino más puro y ligero, dejando en el depósito los hollejos y heces de fermentación. Este vino, aún algo dulce, lo pasaban a las pequeñas barricas de roble ya mencionadas de las que al mes o más tiempo, lo sacaban para pasarlo a otra limpia y azufrada, retirando los posos que quedaban en le fondo de la primera, y esto lo hacían varias veces al año. Antes de realizar una de las trasiegas batían claras de huevos que añadían removiendo bien el conjunto y dejando reposar el vino uno o más días, lo trasegaban limpio y brillante a otra barrica con el mayor cuidado.
Otra importante practica, para nosotros desconocida, es cocer en unos grandes calderos de cobre, de unos 160 litros, parte de mosto con azúcar, añadiendo estos cocidos, en mayor proporción en los mostos menos dulce, lo que mejorara el grado y paladar. Para estas operaciones además de las calderas se necesitan los oportunos hornillos.
Con otro remolino de cosas en la cabeza y mil apuntes en mis cuadernos, regresé a mi tierra, preparando el informe para la Bascongada, no sin antes dar cuenta de todo a mi hermano Diego y a mi cuñado Andrés, con los que pronto, contagiados de mi entusiasmo, preparamos todo cuanto consideramos necesario par elaborar los primeros vinos al estilo de Burdeos.
EL VINO SE CONVIERTE EN VINAGRE
1787. En julio, las juntas anuales de La Bascongada, tienen lugar en Bilbao, en ausencia del director Montehermoso, las preside Gaytan de Ayala. Se da cuenta de que, entre los papeles recibidos había una carta de un tal don Pedro de Atalay, vecino de la Habana, con varias reflexiones sobre el modo de beneficiar el vino de la rioja para que pueda comerciarse con utilidad en América.
Entre otras cosas dice "pero como en aquella fértil provincia se trabaja este precioso licor con tan POCA INTELIGENCIA por sus naturales; se HA PERDIDO y AVINAGRADO al tiempo de llegar a los calores del trópico".
" Si los comerciantes que importan caldos peninsulares desde las colonias acuden a la Rioja; " se les torcerán y avinagrarán sus vinos al llegar a los calores del trópico, perdiendo además de sus capitales, los gruesos fletes, derechos y pensiones que tienen que sufrir hasta su recibo en las Américas".
A continuación venía a decir que en la Rioja se podían elaborar vinos de tanta calidad como en Burdeos siguiendo nuevos métodos y abandonando para su transporte los pellejos, cubiertos su interior de pez en los que se enviaba el vino hasta las lonjas de la costa, por barricas de
madera de roble, etc. Pero cuando se investigó, el firmante no existía y en la Habana nadie conocía al citado don Pedro de Atalay.
1787. Juntas anuales de La Bascongada
En estas, mismas juntas se dijo que, "un Eclesiástico ilustrado de la rioja alavesa, haciéndose cargo de las ventajas que pudiera sacar su patria, si llegase a poner sus vinos en estado de poderse conducir a las Américas y Reinos del Norte, quiso instruirse prácticamente por si mismo del modo con que en Burdeos se hacían sus famosos vinos y pasando a aquella ciudad personalmente en las últimas vendimias observó, a continuación, más o menos ordenado todo lo que ya han leído sobre lo que había visto y aprendido en mis viajes a Burdeos.
PRIMER VINO AL ESTILO BURDEOS
1786. Inquietos, a pesar de ser año de lluvias muy abundantes y por ello los mostos muy flojos, elaboramos una pequeña cantidad de vino que enviamos a Londres, por ver como se comportaba en el viaje y la opinión sobre el mismo de unos amigos ingleses, quienes, mejor que nadie lo podían comparar con el que recibían de Burdeos. Su opinión muy favorable aun nos estimuló más.
SEGUNDA ELABORACIÓN
1787. Mejor preparados y con uvas de calidad, elaboramos una considerable cantidad de vino, sin olvidar las calderas de cobre de unos 160 litros y sus correspondientes hornillos, para hirviendo una parte del mosto y aumentando su contenido de azúcar elevar convenientemente el grado final del vino. Tampoco nos olvidamos de una esmerada limpieza de bodega y cuantos utensilios entraban en contacto con los vinos así como del empleo del azufre, quemándolo, para un desinfección e higiene de las tinas y barricas, ni de otros sencillos pero importantes detalles, que quizás en el primer viaje no pude descubrir, clarificar con claras de huevo, etc.
Y la prensa para este tipo de elaboración, ni tocarla, para los vinos del año si pero sin apenas forzar la presión.
En esta ocasión enviamos los nuevos vinos, " a varios puertos del Norte, en pequeña cantidad", como muestra y " también a Madrid, Bilbao y Vitoria".
Organizamos una cata en las propias juntas de la Bascongada y, en todas estas ocasiones - nos decía - " se ha formado el mejor concepto de la excelencia de este vino". Por ello la sociedad me escribió una carta dándome las gracias por sus utilísimos trabajos y tareas, ofreciéndose a coadyuvar en cuanto pueda a la perfección de las patrióticas miras, y desde luego suscribieron muchos amigos por algún número de cantaras (vino) del que se ha hecho en el presente año".
EL PREMIO DE LA BASCONGADA al “Método de hacer el vino de Burdeos”
1788. A raíz de las juntas anuales de la Bascongada, que este año se celebran en Vergara, bajo la presidencia del vizcaíno Domingo de Epalza, se dio lectura, al texto completo que les remití, recibiendo como autor el premio ofertado tres años antes y las galas de socio benemérito.
Los Extractos de 1788 dieron, desde luego, noticia pública de los hallazgos de Manuel Quintano. El texto publicado realmente era un resumen del papel titulado "Recetas para hacer el vino de Burdeos", prácticamente con el mismo contenido que el que escribí titulado
“ Método de hacer el vino de Burdeos".
Nota del autor: Esto documento, posiblemente autógrafo del propio Quintano, hoy se conserva en el archivo de los señores de Pobes.
VINOS FINOS
En Burdeos se había comenzado a elaborar estos vinos "finos", desde 1714.
En esta región prohibían mezclar vinos de distinta procedencia - porque ponía en peligro la reputación de que resistían a la mar e, incluso, la de que en él mejoraban - (cosa que era cierta).
Pero los cartujos, que también eran cosecheros, se encargaban de burlarlas. Al parecer añadían vino de origen español al producido por ellos, porque el resultado era "del gusto de la clientela inglesa".
Los ingleses eran los mejores clientes de Burdeos y les gustaba el tinto, mientras que países como Holanda preferían, ampliamente, el blanco.
1789. Con total fe en el éxito, tras las primeras elaboraciones, solicité real autorización para enviar a las colonias americanas los vinos de mi cosecha.
CARTA DEL REY
1790. El rey Carlos IV me contesta el 30 de enero de esta manera;
"El Rey ha visto con gusto la solicitud de Vmd. Sobre que se le permita embarcar para América y comerciar para el consumo dentro del Reino el vino que siguiendo el método con que se hace el de Burdeos ha logrado Vmd. Que se haga en Labastida, su Patria, y vista la buena calidad de dicho vino y que puede suplir por el de Burdeos, ha resuelto S. M., conformándose con el dictamen de la Junta Suprema de Estado, que estos vinos y cualesquiera otros hechos en el Reino, sea con el método que fuere, sean tratados para la exacción de dichos vinos así en su consumo interior como en su embarque para América o para cualquier otra parte, sin diferencia de los demás vinos comunes de Castilla y León, tomándose las precauciones convenientes para evitar los fraudes que pudieran cometerse y se lo participo a Vmd. Para su satisfacción, con la misma fecha que doy las correspondientes órdenes para que se lleve a debido efecto esta resolución".
PRIMERA EXPORTACIÓN de RIOJA de CRIANZA EMBOTELLADO
1790. Recibida la autorización Real este mismo año enviamos vino a Veracruz, México y La Habana . 605 cantaras (9.680 litros) embarcadas en Santander en el navío "La Natividad", distribuidas en diez toneles. Además y por vez primera, encorchamos 1.200 botellas de vino de la mejor cuba y protegidas con paja viajaran en viejas barricas de manzano con sus cellos de madera.
LA REVOLUCIÓN FRANCESA
Mientras vemos para nuestras familias y para cuantos comienzan a copiar el nuevo sistema de elaboración traído de Burdeos, un magnífico futuro, una serie de acontecimientos comienzan a presagiar desastres, ya que precisamente de los buenos amigos que había hecho durante mis viajes a Burdeos nos llegan alarmantes noticias sobre una inminente revolución del pueblo francés contra la realeza, nobleza y burguesía.
1791. Era raro que en España nada se publicase, pero más tarde supimos que Floridablanca, al frente del Gobierno de Carlos IV, decidió mantener a los españoles en la ignorancia de los acontecimientos revolucionarios que suceden en Francia, movilizando desde los funcionarios de aduanas hasta los inquisidores para que confiscasen todo tipo de publicaciones sobre el tema y censurasen la prensa española.
Finalmente prohibió la publicación de prensa periódica, incluso refrenó las actividades de LOS AMIGOS DEL PAÍS, con lo que la Bascongada, entre otras, vivió momentos poco agradables, y yo perdí totalmente mis conexiones con ella.
1792. La familia tiene una nueva alegría, llega a Labastida, como beneficiado de la parroquia, el pequeño de mis hermanos, Joseph, y entusiasmado con nuestros proyectos compra algunas viñas. Un año antes mi cuñado Andrés había comprado otra. Al parecer Joseph que no había recibido aún órdenes mayores, se había enamorado de Manuela, la hermana de un compañero eclesiástico, Manuel Amurrio, y lo que deseaba era casarse con ella, y dedicarse a los nuevos vinos que ya con éxito elaborada la familia.
EL NUEVO VINO SE VENDE MUCHO MAS CARO QUE el DEL AÑO
1793. Este año los Amurrio, elaboran en su bodega vinos, como con humor me dicen, por el Método Quintano y venden una partida de " vino de Burdeos" al precio de 24 reales la cántara, casi el 75% más de lo que se pagaba este año el vino "basto" o de cosechero, que cotizaba a 14 reales.
Otros cosecheros, amigos o familiares, como Eustaquio de Ábalos, casado con una hermana de los Amurrio, Francisca, así como Ramona Albiz y su primer marido, el bilbaíno Bitoria de Lezea, que construyen una nueva bodega, tenada u oficina "para la elaboración de vinos por el método de Burdeos", siguen fielmente mis enseñanzas, lo que realmente me halaga.
1795. Mi cuñado Andrés de Thosantos compra otra viña. Pero las noticias que recibimos de Francia son cada día más alarmantes.
LA REPÚBLICA FRANCESA
1792. Luís XVI de Francia, ante el cariz que toman las cosas pide ayuda a su primo el rey de España quien, cobardemente, hace oídos sordos a la llamada y por culpar a alguien destituye a Floridablanca nombrando sucesor a Aranda. Este último quiere ayudar de alguna manera al rey de Francia pero en agosto es depuesto y SE PROCLAMA LA REPUBLICA. Sin pretenderlo Aranda deja un poco malparado al Rey de España ante los nuevos dueños de Francia e intentando congraciarse de alguna manera con LA REPÚBLICA destituye en noviembre a Aranda.
Carlos IV sorprende a todos nombrando como primer secretario, para ocupar el puesto dejado por Floridablanca y Aranda, a Manuel Godoy, un guardia de Corp. que aún no había cumplido treinta años y tan solo sobresalía por su atractiva figura. Los amigos de los depuestos atribuyeron su ascenso a la influencia de la reina María Luisa, a quien acusaban de haber hecho de él su amante. Pero cierto o no Godoy fue fiel al rey hasta su muerte.
LA REPUBLICA FRANCESA NOS DECLARA LA GUERRA
1793 HE. La Convención francesa condena al rey de Francia Luís XVI y a su familia a la guillotina, ejecutando inmediatamente la sentencia.
Este mismo año declara la guerra a Inglaterra y España. Un avance español en 1793, fue seguido en 1994 y 1995 por una invasión francesa en toda regla de Cataluña y las Provincias Vascongadas.
Un poderoso ejército francés ocupa nuestra tierra y se establece a lo largo de la orilla izquierda del Ebro. Nadie parece poder o querer oponerse al mismo. Nosotros estamos realmente avergonzados y hundidos porque no podemos mover para embarcar ni un barril de vino y de alguna manera los pueblos de Rioja Alavesa son la primera línea del frente en esta guerra.
1794HE. Las guerras comienzan a ser un desastre fiscal para la Corona, que pierde tanto los envíos de las colonias como las tasas de aduanas que se recaudan cuando el comercio era fluido.
PROBLEMAS PARA REFORMAR EL CAMPO
1795. Jovellanos había concluido un informe sobre la reforma agraria encargado por la Sociedad Económica de Madrid. Su "Informe en el expediente de la ley agraria" es la obra maestra de la ilustración española. Respondía a las líneas y pensamientos de Ensenada, como ministro de Fernando VI, continuados por los reformadores durante el reinado de su hermano Carlos III, que se puede resumir en que el problema principal para la reforma del campo está en: el impacto desfavorable de las grandes propiedades vinculadas a la iglesia y sus órdenes religiosas así como a la aristocracia.
El juego libre del mercado otorgaría a los pequeños agricultores eficientes el control de la tierra. En el fondo ya Carlos III y en su nombre Olavide, fundó los nuevos e idílicos pueblos - colonias agrícolas - junto a las nuevas carreteras, como la de Madrid - Sevilla.
ESPAÑA DA a los FRANCESES la MITAD de la ISLA de Sto. Domingo.
1795 HE. Como en la Corte tampoco los días son de abundancia Godoy negocia la paz en 1795 y para conseguirla, cedió a Francia la mitad española de la isla de Santo Domingo (que más le daba a Godoy dar cualquier cosa no siendo suya). Con este botín los franceses abandonan el norte de España y Carlos IV le recompensa con el título de Príncipe de la Paz.
Con ello nosotros si que pudimos respirar, momentáneamente, en paz, retornando a nuestras viñas y vinos y de alguna manera agradecimos a Godoy su gestión. No sé que pensarían de la misma los habitantes de la isla de Santo Domingo, pero creo que nada bueno.
INGLATERRA ATAQUE LOS NAVIOS ESPAÑOLES
1796 HE. Inglaterra sigue atacando a los navíos españoles en busca de oro y plata al regreso de América y cuantas mercancías llevan a la ida, lo que obliga a España a firmar una alianza con la República Francesa y declarar la guerra a Inglaterra, ya que además casi paralizan el comercio con las colonias.
En estas circunstancias pocos son los que se arriesgan a embarcar vinos y los malos tiempos continúan.
EL PERIÓDICO “SEMINARIO de AGRICULTURA”
1797 HE. Godoy funda un periódico, el Seminario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos, que contenía información útil y práctica sobre agricultura y artesanía que los párrocos podían difundir. Ni Campomanes había ideado una manera tan sencilla de propagar la cultura. No imaginamos a Godoy con ideas de este tipo, pero alguien la propuso y fue puesta en marcha.
DIMISIÓN de GODOY
1798 HE. Godoy dimite en Marzo, ante una crisis económica para la que no encuentra solución y sobre todo a causa de la campaña que el clero conservador emprendió contra él, señalándole como amante de la reina y al rey como cornudo engañado.
LA PRIMERA DESARMOTIZACIÓN DE BIENES DE LA IGLESIA
1798 HE. El nuevo secretario de Hacienda Miguel Cayetano Soler, no encuentra otra solución que dar a firmar al Rey un decreto para vender en subasta propiedades de obras pías que sostenían hospitales y otras instituciones caritativas, beneficios y actividades religiosas, como las misas de aniversario. De esta manera el Rey pudo tomar venganza de la campaña que el clero conservador lanzó contra su protegido Godoy y contra sus Majestades.
NAPOLEÓN BONAPARTE
1799 HE. Tras los sucesivos éxitos en las campañas de Italia y Egipto, el mariscal francés Napoleón Bonaparte da un golpe de Estado el 9 de noviembre del 99, tomando el mando de la República Francesa y terminando con el Directorio.
FIN DEL SIGLO XVIII. DEÁN DE LA CATEDRAL DE BURGOS
1800. El siglo XIX abrió para mi familia brillantes perspectivas. Alcancé la dignidad de Deán del cabildo de la catedral de Burgos, cargo del que tome posesión el 27 de marzo de este año.
Habían abierto para los nuevos vinos de Rioja las inmensas posibilidades del mercado ultramarino de sus tiempos, y habían conseguido una calidad tan superior a lo elaborado hasta la fecha, que ya se distinguían entre vinos " finos" y vinos "bastos" y, sobre todo, en el precio.
Cierto que los nuevos vinos se elaboraban a partir de las mejores uvas y poniendo más esmero en los trabajos de vendimia. En bodega las inversiones eran mayores - eran precisos hornillos y calderas, nuevos utensilios y barricas, instalaciones adecuadas, mayor mano de obra y más especializada y, por lo tanto, más cara, etc. Pero todo ello lo compensaba tanto el precio que por estos vinos ya se pagaba como por la posibilidad, hasta entonces inexistente de nuevos mercados.
LA ENVIDIA TERRIBLE ENFERMEDAD
Pero todo lo dicho y mucho más, APENAS LO ENTENDIERON UNOS POCOS. Los más, sin duda debido al analfabetismo y total incultura reinante entre los habitantes de los pueblos del campo en la época, manejados por quienes envidiosos de nuestros éxitos, y siendo instruidos resultaron peores, no lograron ver que con la elaboración y exportación del nuevo Rioja "fino", una parte de los excedentes, cada año más importante, desaparecía de Labastida sin hacer competencia a los vinos "ordinarios" que mantendrían los naturales mercados de cercanías como vinos del año, con ello las ventas volverían a ser las de siempre y los precios más elevados. Por otro lado, queda claro que en nuestro ánimo no estaba ocultar nada a nadie, pues como lo demostré sobradamente quería ayudar a mis vecinos. Aún no queriendo, o no pudiendo todos mis paisanos, por falta de medios económicos, lanzarse al nuevo sistema de elaboración, les hubiera enseñado a mejorar, sin gasto, y enormemente los vinos que hacían, lo que hubiese permitido a Labastida superar al resto de los pueblos de la Rioja, en precio y calidad, también en los vinos de año.
Nota del autor. Manuel era sin duda el mejor enólogo español de su tiempo, en ningún momento demostró egoísmo ni ruindad guardando los bien aprendidos secretos para el y su familia. A través de la Bascongada lo publicó en un intento de que de ellos pudieran beneficiarse tanto los bodegueros de la Rioja Alavesa cono los de la Rioja Castellana, y a cuantos en Labastida se interesaron por el nuevo Método les dio pelos y señales. Pero los terribles defectos del alma humana, dejan al hombre ciego, sordo, insensible, además de imbécil perdido, o al decir de Mariano (Crónicas Marcianas)¡Gilipoyassss! y eso exactamente ocurrió en Labastida, como en Jerusalén el año 33, que se volvieron "casi todos"…
LA PESADILLA
1801. Comienza la pesadilla. Los cosecheros de Labastida, contrarios a los nuevos vinos y a cuantos los elaborábamos, reunidos, sacan de la manga unas nuevas normas que aprueban por mayoría. Estas no tienen otra finalidad que terminar con todos nosotros.
1801. Acudimos al Consejo de Castilla para que ponga remedio a tamaña injusticia.
1802.Nota de auto. Ya dije que las cosas entonces en los tribunales de justicia eran casi igual que ahora, los Quintano, impacientándose, insisten ante el Consejo que pasado el año no les da respuesta.
1803. Con gran alegría El consejo nos dio la razón el 28 de enero y, dos días después, se da pública lectura a la orden a todos los cosecheros de Labastida, reunidos en el Ayuntamiento. La lucha había durado más de año y medio y felices pensamos que con esto había terminado.
Pero los cosecheros reunidos una semana después recurren.
Asombrados como personas que son analfabetos en su mayoría pueden recurrir una sentencia con tal celeridad descubrimos dirigiéndoles, no a gentes sencillas y humildes de Labastida, sino algunos entre los más ricos como Francisco María de Paternina y Ruiz de Labastida, maestre de Ronda y para mayor disgusto casado con una prima nuestra, así como a Juan de Landa Tosantos, de una acreditada familia de escribanos locales. Estos eran los rostros ocultos, necios entre los necios, que sin ver nada, sé oponen a la innovación y al progreso de todo un pueblo, incluso a la suya.
EL HAMBRE ASOLA MADRID Y CASTILLA
(1803 - 4). Unas intensas lluvias asolan las cosechas. El hambre asola Madrid y Castilla. Nosotros, sin resolverse la injusticia, nos vemos atados de pies y manos y seguimos elaborando el vino del año y por capricho algo al estilo francés. Y hablando de este personaje más poderoso casa día, nos llega la noticia de que hasta el Papa ha hecho una alianza con Napoleón.
1804 HE. Napoleón Bonaparte es coronado emperador el 2 de diciembre por el Papa Pío VII en la catedral de París.
1804 HE. El bloqueo inglés arruina de nuevo el comercio de España, quien forzada por Napoleón, declara la guerra a Inglaterra.
EL CONSEJO SE PONE A FAVOR DE LOS NUEVOS VINOS
1804. Por fin nos llega las tan esperadas noticias. El 29 de agosto, los fiscales del Consejo - Achútegui y Arjona - concluyen que, " una vez que se haya establecido en la villa de Labastida el método de hacer los vinos que se observa en Burdeos conviene fomentar este ramo de industria, removiendo todos los estorbos que puedan atrasarlo o hacer que decaiga. Basándose en esta conclusión, el consejo se pronuncia definitivamente diciendo: "Por más esfuerzos que ha hecho la Villa y vecinos de Labastida no ha podido justificar su pretensión ni debilitar la fuerza de sus razones expuestas por D. Manuel Quintano, Deán de la Santa Iglesia de Burgos"
El Deán y los que le imitan - prosigue el consejo - son dignos de elogios, pues a costa de fatigas y gastos han procurado mejorar su fortuna sin perjuicio de tercero y, antes bien, con unas conocidas ventajas a toda la Nación en general y particularmente a la Rioja, así castellana como alavesa.
El vino que se fabrica y fabricase D. MANUEL QUINTANO y cualquiera vecino de Labastida por el método de Burdeos debe declararse EXENTO por ahora y hasta que las circunstancias que ocurran exijan otra providencia de la suerte que previene la ordenanza (establecida por los cosecheros de Labastida) declarando que esta no pudo comprender el citado vino.
Como todos podéis entender es grande nuestra alegría, tras casi tres años perdidos.
Nota de autor. Y casi otros 100 que el sector vitivinícola de Labastida, capitaneado por los Quintano, y con ellos el de la Rioja entera se hubiese adelantado a toda España.
DERROTA DE LA ARMADA EN TRAFALGAR
1805 HE. Una terrible noticia aparece el 5 de octubre en la Gaceta. La armada británica había destruido en Trafalgar a las flotas conjuntas francesa y española.
1805 HE. Tras la derrota de la flota española, a la perdida de barcos debemos añadir la más lamentable muerte de muchos entre nuestros mejores marinos. Con ello los ingleses se enseñorean de los mares y frenan el comercio de la flota de indias, capturando cuantos barcos y mercancías encuentran sin que nadie pueda poner remedio a tantos males. En Trafalgar los españoles lloran a Alcalá Galiano, Cosme Damián Churruca, Federico Gravina y una lista interminable de héroes hasta los 2.366 hombres que perdieron la vida en esta batalla.
Por su parte los franceses perdieron 3.494 marinos, menos el cobarde e inepto almirante francés que mandaba la flota Villeneuve, que se entregó a los ingleses. Estos perdieron en Trafalgar 1.214 hombres y a su héroe y magnifico almirante Nelson, quien murió el 21 de octubre de 1805, a consecuencia de la grave herida recibida en combate.
ANTE LA RUINA LA CORONA VENDE BIENES DE LA IGLESIA.
1806 HE. Estando por las guerras y derrotas la Corona de España en la ruina, el rey obtuvo el "permiso" del Papa para vender UN SEPTIMO de las propiedades que estaban directamente en manos de la iglesia y órdenes religiosas.
DUROS A CUATRO PESETAS
El Rey dio también permiso a los propietarios de mayorazgos para vender propiedades, pero la respuesta fue muy limitada. La recaudación de todas las ventas se destinaría a rescatar los vales reales (el papel moneda que su gobierno había puesto en circulación en exceso y día a día perdía valor - es cuando los duros, de papel, se vendían a menos de cuatro pesetas, realmente se vendían por la mitad de su valor).
Pero los vales no pudieron rescatarse y todo se gasto en más guerras.
1807 HE. Godoy conspira con Napoleón para apoderándose de Portugal ser el rey del Algarbe. Tras el tratado entran en España los ejércitos franceses que unidos a los españoles atacan y conquistan en poco tiempo la vecina Portugal. El Rey y gobierno parten a Brasil y los ingleses se alejan momentáneamente.
NAPOLEÓN SE APODERA DE ESPAÑA
1808HE. España invadida por numerosas tropas francesas "pacíficamente" cae en manos de Napoleón como fruta madura.
El rey y príncipe heredero son trasladados a Francia, donde ambos entregan la corona a Napoleón, quien la entrega a su hermano José, a quien nombra rey de España con el nombre de José I.
1808. Reunidos en familia y viendo el ir y venir de tropas francesas que se establecen en Vitoria, Burgos y Logroño, intentamos analizar que ha podido pasar, ya que por otras noticias recibidas sabemos que lo han hecho igualmente desde Madrid a Barcelona.
Los hechos son que han tomado España y su gran Imperio de ultramar " sin pegar un solo tiro". Nadie absolutamente se opone al nuevo rey José I, hermano de Napoleón Bonaparte.
LA IGLESIA. Gracias al Concordato con Pió VII está unida a Napoleón. Tanto al Emperador en sus viajes a España como a su hermano José I, generales y mariscales franceses, se les recibe con Tedeum en las iglesias y catedrales de las ciudades a las que llegan.
EL EJÉRCITO. Aliados de Francia y junto a sus ejércitos conquistadores de Portugal, mejor vestidos, comidos y pagados por el Emperador que por Godoy y muchos de sus mandos fascinados por las gestas militares de Napoleón, dueño de Europa, salvo Inglaterra, parecen no encontrarse a disgusto sirviendo a tan gran señor. Quien además y con habilidad, había hecho salir de España con destinos diversos, Italia, Francia, Suecia, Prusia, etc. a una parte de nuestros soldados.
LA CORTE. En la época, envilecida, carroñeros dispuestos a sacar los ojos a quien de repente cae del pedestal y pierde temporalmente su poder, de la caída de los reyes y Godoy casi se alegran, el resto son chaqueteros, toca pelotas, aduladores, arribistas, oportunistas, ladrones, pescadores de río revuelto, conspiradores, mafiosos, fariseos, amigos de nadie, trepas, calumniadores de profesión, castañas pilongas, mea pilas, adula reyes, soba chepas y en cuanto a las mujeres, "aquellas a quien llaman cortesanas tienen más de fulanas que de sanas".
José I era guapo y gustaba a las mujeres, infiel por naturaleza pronto en Madrid encontró bellas amantes. Entre ellas la marquesa de Montehermoso, con lo que pronto por la Corte corría la siguiente copla.
La Montehermoso tiene un tintero donde moja su pluma José Primero.
Pues a esta chusma que tanto proliferaba en las Cortes de entonces, un rey u otro les daba igual mientras no les quitasen sus cargos y privilegios.
LA NOBLEZA.. Grandes de España, condes, duques, marqueses,
caballeros, hidalgos. Eran tantos que en España parecía no trabajaba nadie, ya que esto entre ellos no estaba bien visto. Entre los nobles, que los había, convivían entreverados otros no tan nobles, los más.
Pero unos y otros tenían muy presente que sus nuevos señores, recién llegados de la vecina Francia, habían cortado el cuello en aquel invento llamado guillotina, desde sus homónimos de menor título hasta los reyes. Sin duda solo pensarlo les pondría el cabello de punta, con lo que arrodillándose ante el usurpador intentaban salvar hacienda y vida.
EL PUEBLO. La despreciada plebe, con la llegada de estos revolucionarios que en su país arrebataron todo a los ricos para repartirlo entre los pobres, nada tenían que temer ni perder y mucho con el tiempo ganar. Por el momento la iglesia, desde sus púlpitos no llamaba a la lucha contra el invasor y en toda España permanecían tranquilos.
Y en estas reflexiones, acertadas o no, pasábamos los días ya que las cosas para nosotros estaban muy claras. A Diego había que sujetarle ya que encendida su sangre contra los franceses era capaz de cualquier locura. Mi hermano Joseph y mi cuñado Andrés eran de la misma opinión, y yo particularmente, mientras los franceses estuviesen en España y un regimiento en Burgos no pensaba pisar la Catedral ni verme en el compromiso de asistir ni a una misa en su honor y mucho menos a un Tedeum.
GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (ver General Espartero)
Cada vez más encendidos seguíamos sin entender como una nación poderosa y orgullosa con una raza como la española, ahora se humillaba. ¿Donde estaban aquellos valientes soldados y conquistadores que durante tanto tiempo dominaron medio mundo? Pero muy pronto descubrimos que la semilla del patriotismo se ocultaba entre las más sencillas gentes, en los más desamparados y pobres de nuestra sociedad, entre los que por no tener ingresos fijos, ni siquiera se les reconoció posteriormente en Cádiz en la flamante Constitución de 1812, tan liberal, su derecho a voto, a pesar de demostrar sobradamente desde el 2 de mayo en Madrid de 1808, que ellos si que eran auténticos héroes y valientes entre los valientes. Ellos y ellas, dignos de títulos y honores y no los que teniéndolos se escondían. Fue al pueblo, mal guiado por ineptos militares y nobles, en el noventa por ciento de los casos, a los que el ejército francés masacró y envió a prisiones a Francia, más de cien mil soldados, un pueblo que dio pruebas a lo largo de los seis años que duró la guerra por la Independencia de un valor sin límites, de una resistencia sin límites cada vez que apareció un caudillo digno de ellos, para morir sin desmayos encerrados y defendiendo su ciudad, en inútiles batallas perdidas de antemano o huyendo a los montes para bajo el mando de personas como el "guerrillero" Espoz y Mina, muy cerca de mi pueblo traer en jaque a los franceses, hasta dirigir un auténtico ejército que en la batalla de Vitoria (1813) se unió a las tropas portuguesas, españolas e inglesas que bajo el mando de Wellington, derrotaron a los franceses cuando ya los restos de su ejército intentaban alcanzar Francia, acompañando a la Corte de afrancesados y ladrones, entre ellos el propio rey José I, junto al más fabuloso tesoro que jamás nadie pudo reunir ni ojos humanos ver, que quedó tendido entre miles de carros y carruajes por las llanuras junto a Vitoria.
Durante tres años no acudí a Burgos, seguía en Labastida entre los viñedos y la bodega, pero me amenazaron que de no hacerlo se declararía vacante la dignidad que ocupaba en el cabildo catedralicio.
Realmente estos años fueron para mi y toda la familia, como para tantas y tantas en España, desastrosos y nefastos, muchas penas y ninguna alegría. A quienes en justos juicios habíamos ganado poniendo en evidencia su villanía, no dejaron de intentar tomar venganza, como sobre otros patriotas, denunciándonos a los franceses, aunque el tiempo hizo pagar para algunos su cobardía. Todos en la ruina, como el resto de los españoles honrados, ya solo quedaban esperanzas en el nuevo rey, al que Napoleón había permitido salir de Francia, Fernando VII "el deseado".
EL MÁS NEFASTO DE LOS REYES
1814. Cuando vimos en que se había convertido el nuevo rey nos sangró el alma, mientras desde sus sepulturas los miles y miles de hombres y mujeres que dieron la vida al grito de "Viva Fernando abajo los franceses" en su malestar movían la tierra.
El Deseado era el más nefasto entre los nefastos reyes que engendró madre. Un desagradecido, necio y cruel absolutista. Con él España perdió no solo las colonias sino su buen nombre.
Cobardemente, en lugar de ir a Madrid donde le esperaban los patriotas de la Junta Central para que el primer acto del rey fuese aprobar la Constitución, fue a Valencia, región en la que aún se encontraba el ejército francés. El 4 de mayo, menos mal que no fue el 2, firma en Valencia un decreto por el que declaraba ilegal la reunión de las Cortes de Cádiz; y la Constitución, nula y carente de validez.
Los toca pelotas y chaqueteros del nuevo rey detuvieron a los principales liberales enviando a los civiles a presidios africanos e internando a los sacerdotes con las mismas ideas en monasterios.
Se restablecieron las instituciones del Antiguo Régimen. El decreto de Fernando prometió unas Cortes "legítimas", que nunca fueron convocadas. Se propuso erradicar y prohibir todas las publicaciones liberales. Algunos levantamientos militares favorables a la Constitución terminaron con la ejecución de los líderes, tal era el rey.
ME OBLIGAN A DEJAR LABASTIDA
1815. Me he visto en la necesidad de dejar mi dignidad de deán y abandonar Labastida para ir a Llodio, no sé por cuanto tiempo. Todo es tremendamente triste.
SIENTO UN TERRIBLE DOLOR
Siento un terrible dolor como si mi corazón se hubiese roto
al recordar desde mi destierro en Llodio la etapa más desgraciada y triste de mi vida. Si me fuese posible mañana os contaré que hago aquí, tan lejos de todo lo que más amé en la vida. Quizás es el calor que hoy, ya a 16 de junio hace, pero me encuentro muy cansado… cierro los ojos para con el pensamiento trasladarme a Labastida. En medio de las viñas puedo oler el más delicioso y sutil de los perfumes, el de la flor de la viña, miro al sol y su luz me ciega, la luz es cada vez más intensa, una indescriptible paz se apodera de mi …
LA MUERTE Y UN MISTERIO
1818. Ese mismo día, el 16 de junio de 1818, fallece en Llodio don Manuel Quintano Quintano, con su muerte queda sin desvelar lo que ocurrió realmente para dejar Labastida en 1815 y no regresar nunca. ¿Qué obligó a D. Manuel y a su familia a abandonar el sueño de sus vidas y dejar la elaboración del mejor vino del mundo, el nuevo TINTO FINO, RIOJA DE CRIANZA EN ROBLE?
Pienso que a quienes han leído la pequeña historia de este gran hombre, el mejor enólogo riojano que en sus tiempos hubo, un espía y auténtico pionero de los grandes vinos de Rioja, les gustara saber, como a mí, que es lo que realmente ocurrió. Trataré de descubrirlo y, si lo consigo, se lo contaré a ustedes. Si alguien lo sabe o puede ampliar detalles de la vida de esta familia se lo agradeceré, al igual que quienes siguen estas páginas de historias del vino de rioja, escritas sin otro ánimo que el de divulgar la cultura del vino entreteniendo con nuevas maneras de contar algunas historias de la historia.
HOMENAJE
Manuel, como tantos grandes hombres, ha sido una de las figuras más olvidadas y menos recordadas en la historia de los vinos de Rioja. Confío que ha partir de ahora no será así. Casi cien años después, algunos se pusieron medallas que no les correspondían.
Labastida rindió un pequeño tributo a su memoria al embotellar uno de los mejores vinos de la Unión de Cosecheros de Labastida, su cooperativa vitivinícola, el "Manuel Quintano Reserva 1994", al que han seguido otras buenas añadas.
La casa de los Quintano se ha rehabilitando como futuro museo, una buena oportunidad de todo el pueblo para honrar a tan ilustre vecino.
Dedico esta pequeña historia a Manuel Ruiz Hernández y familia, tan interesados como yo por la vida y peripecias de la familia Quintano. Con especial agradecimiento a cuantos me han enviado la información necesaria y sus particulares opiniones sobre diversos temas para no tener que inventarme demasiado.
Creado por Adolfo Soto saberdevinos@hotmail.com
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