Garnacha tinta
(una uvita cuenta su historia)
Con el nombre de Aragonés, en 1513, Alonso de Herrera habla de nosotras. Pero quizás nuestra buena fama nace de los viñedos franceses de Châteauneuf-du-Pape y sus vinos. Soy una uvita tinta de Garnacha, mi piel es fina de color negro. Me reúno con mis hermanas en racimos de tamaño medio, regularmente compactos y no suelo pesar más de 2 gramos.
Mis vigorosas cepas por su naturaleza producen unos 9.000 kilos por hectárea, por lo que en la Denominación de Origen Calificada Rioja, aun en un año como 2005 de sequía, han tenido que cortar y tirar al suelo, aun verdes (julio y agosto), muchos racimos con el fin de reducir la cosecha a los 6.500 kilos que autoriza por hectárea el Consejo Regulador, en busca de la mayor calidad posible de mis frutos, para elaborando el mejor de los vinos reducir excedentes de producción en Rioja.
A mi familia se la puede encontrar en el mundo entero, pero sobre todo en España, Francia, Cerdeña, Argentina, México, Chile, etc. Otras sinonimias de Garnacha tinta es Garnacho, aragonés o tinto de aragón en Burgos, Guadalajara, Ávila, Palencia y Madrid, Garnacha negra en Teruel, negra en Zaragoza, garnatxa negra en Cataluña, Garnacho en La Rioja y País Vasco, Tinto de Navalcarnero en Ávila y Burgos, Lladoner negre en Gerona, Navarra en Zamora, etc.
En la Denominación de Origen Calificada Rioja hace tiempo cedí el puesto al Tempranillo y con unas 9.000 hectáreas ocupo un muy discreto segundo lugar, con un 15 % entre las variedades tintas. Tanto en Navarra, La Rioja y otros lugares de España y el mundo, de mis frutos se obtienen fantásticos rosados. En cuanto a tintos, suelo acompañar a la variedad Tempranillo en modestas proporciones para vinos del año o crianzas, incluso reservas, de consumo no muy largo, aportando grado, color, acidez y frutosidad, más cuando las uvas proceden de viñedos con muchos años, o al menos con los años necesarios.
Uno de mis defectos es que mi piel a veces, cede a los vinos sabores herbáceos cuando la uva no maduró adecuadamente, produce mucho o el viñedo es joven. Mi brotación y maduración es tardía. El segundo problema es que mis vinos no aguantan demasiado bien el paso de los años y la oxidación, algo mejor cuantos las viñas alcanzan la mayoría de edad.
Mis vinos al nacer son de color granate, quizás de ello mi nombre, para evolucionar tras la crianza en barrica y botella a un bonito rojo rubí, que con el paso de los años, no muchos, ira decayendo. Entre mis aromas frutales destaca la fresa, frambuesa, plátano, mora, arándano etc., tras la crianza en barrica, además de los típicos aromas del roble aparece el regaliz. Por ahora nada más.
Creado por Adolfo Soto saberdevinos@hotmail.com
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